
Señoras, señores, hoy con ustedes: Alejandro Magno… No, no me refiero a la pinícula de Oliver Stone, me refiero a Alejandro Sánchez Pizarro… ¿tampoco os suena?… Pues es el nombre de nacimiento de Alejandro Sanz. Antes de que el señor Sanz diera la campanada entre la chiquillería preadolescente de 1991 (Entre la cual me encontraba y al mismo tiempo tuve que sufrir) con su Hit “Pisando Fuerte” ¿os acordais?, dos años antes había sacado al mercado (no se a cual en concreto) su primer disco titulado “Los chulos son pa cuidarlos”, bajo el amable pseudónimo de… eso, Alejandro Magno.
Es tanta la humildad demostrada, tanto en el nombre del disco como del artista, que no deja de resultar sorprendente esa pose de castigador verbenero de mirada torera. Desafiante ante el futuro, intimidador ante las adversidades y tronchante hasta la extenuación. Y que pinta esa sonriente florecilla, ¿es algún tipo de advertencia subliminal sobre…. algo? Os recomiendo que no dejéis de ver la contraportada, es todavía mas incoherente si cabe, parece una Ana Torroja hormonada en los peores años de Mecano. Un vinilo, en cualquier caso, que hoy por hoy se cotiza entre las 250.000 y 300.000 pesetas (1500/1800 €, para entendernos) y no es coña.
Como dato curioso os diré que su productor Luis Miguelez, no firmó su participación en el disco con su verdadero nombre, si no con el mucho mas significativo “Sagrario de Heroína”. No se si esto tendrá algo que ver con el hecho de fuera también productor de Fabio Macnamara (otro que se merece un greatests hits ya mismo) pero me huelo una extraña conexión entre todos los presentes.
Es, sin embargo, decepcionante que ningún medio se preocupe por recuperar esta pequeña joya.¿Como se iban a atrever a sacar a la luz los años oscuros de nuestro amado Alejandro? Con lo que todos le queremos. No se le puede hacer eso al buque insignia de la música española que todavía hoy sigue ganando premios al artista revelación. ¿Le darían alguno por el que verdaderamente es su PRIMER disco? Lo dudo. Recordad que a su CUARTO LP lo tituló “3”. 
Y lo que es mas importante: ¿Todo esto lo sabe Shakira?
En cuanto al disco, podemos decir que es mucho mas salao que cualquiera de sus posteriores obras. Tecno rumba cachonda y sonido ochentero son sus rasgos mas significativos. No os dejaré con la miel en los labios, no osaría tal cosa. Aquí tenéis uno de sus temas: “Micaela”, dedicado, parece ser, a una chica de su barrio con algo mas que el corazón partio. Os dejo que la escuchéis, para que veáis por donde iban los tiros:


En un lugar de un país indeterminado, existe un sitio, llamado La Zona, que está aislado y custodiado por las autoridades, pues se cree que allí aterrizó un OVNI. La Zona es un lugar prohibido en el que suceden fenómenos extraños que nadie puede explicar. Tiempo atrás se intentó penetrar en ella y estudiarlos pero, tras el fracaso de esos intentos, ahora nadie osa internarse allí... excepto los Stalker; hombres que conocen La Zona y se dedican a introducir clandestinamente a quien pague por ello. Uno de estos Stalker, recibe a un escritor y un profesor (dos personajes icónicos y simbolistas), que desean entrar y encontrar una supuesta habitación donde se cumplen los deseos de las personas.
Como no podía ser de otra manera, tratándose de Tarkovski, la historia se aborda desde una perspectiva filosófica y existencial, donde las reflexiones sobre religión y ciencia, instinto y razón, salpican cada fotograma. Pero no debemos de olvidarnos de su exquisita realización: elegante, hipnótica, perturbadora. Tal vez “Stalker” sea, de toda la filmografía de Tarkovski (que me he tragado de cabo a rabo), la que mejor aúne historia y sensaciones. Prosa y poesía. Soy consciente de que a mucha gente le provocará rechazo, teniendo en cuenta lo acostumbrados que estamos al montaje “picadito”. Por cierto, quien quiera aprender a montar, que no deje de ver el cine de otro ruso, Sergei Einsenstein. Ambos representan dos tendencias del cine ruso, y por ende del cine mundial. El ritmo a través del montaje, o el ritmo a través del plano. Dos conceptos que son igual de válidos y que, de hecho, se complementan. Tarkovski apuesta por lo segundo, por esculpir el tiempo. De todas formas, cualquiera que se considere aficionado al cine debe, al menos una vez, ver una película de Tarkovski. “Stalker” puede ser un buen comienzo.
Pero siempre hay honrosas excepciones. La veda la abren Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem, con algunas de las películas fundamentales del cine europeo. Del primero: “Calabuch”, “El Verdugo” (premio en el Festival de Venecia ambas), la grandísima “Plácido” (Nominada al Oscar) o “Bienvenido Mister Marshall”. De Bardem: “Muerte de un ciclista” (Premio en el Festival de Cannes), “Calle Mayor” (También premio en Venecia) y una de mis favoritas “La Venganza” (otra nominada al Oscar) Todas estas películas se sustentan en el formidable trabajo interpretativo de una serie de actores y actrices que, en algunos casos, solo en la muerte han recibido el reconocimiento que merecen. Con el paso de los años otros directores se suben al carro: Carlos Saura, Jaime de Armiñan, Antonio Mercero o el tambien actor Fernando Fernán Gómez elevan la labor de estos interpretes.
Seguro que todavía os dura la resaca del Gran Duelo Bizarro que tuvo lugar la semana pasada. Tal vez algún día publiquemos los resultados, si los hubiera. Para relajarnos y tomarnos con tranquilidad el resto del verano, he creído conveniente acudir a los clásicos, así que un poco de Heinz Georg Kramm, alias Heino, es lo apropiado.
Hoy recurriremos al genio de Düsseldorf para amenizar los calores veraniegos con su fresca e incomprendida mezcla de ritmos y temáticas latinas cubiertas de una, aún mas refrescante, capa de folk tirolés. Hace poco me hacía una reflexión: ¿Os habéis dado cuenta de que Heino y Kraftwerk son oriundos de la misma ciudad? Señores, ¿qué tiene Düsseldorf? Es un tema que seguiremos investigando con sumo cuidado y prudencia. Como podéis ver, el aspecto marciano-albino del interprete marca profundamente su estética. Nos encontramos ante un auténtico showman, que no solo destaca en el ámbito de la música popular, también en la lírica y en la televisión ha logrado abrirse hueco. Una mezcla bá(r)vara de Lauren Postigo y José Manuel Parada.
A finales de los 70, la influencia del punk en general, y de los “Sex Pistols” en particular, se dejan sentir en esta ciudad británica. Se produce así el nacimiento del “post-punk”, representado en la icónica banda “Joy Division”. Podéis conocer su historia en las películas “24 hours party people” de Michael Winterbotton, y sobre todo en “Control” de Anton Corbijn. Pero vamos a lo que vamos.
En otra parte de la ciudad, en 1982, se forman “The Smiths”. Uno de los mejores grupos de los 80, cuya trayectoria y éxito solo duraron 4 años, debido en gran parte a la complicada personalidad de su líder, Morrissey. Este empezaría en 1987 su carrera en solitario. Mientras, el guitarra del grupo, Johnny Marr, iniciaría su periplo tocando con otra gente; Bryan Ferry, “The Pretenders”, “Pet Shop Boys”, Beck, “Oasis”.
Con el paso de los años, la monotonía se apodera de todos ellos y en los 90 empiezan a mezclar. Bernard Summer y Johnny Marr forman “Electronic” (que resultan ser menos electrónicos de lo que su nombre deja entrever) Colaboran en el grupo Neil Tennant y Karl Bartos (ex Kraftwerk) Al mismo tiempo, este último lanza, junto a Andy McCluskey , el disco “Esperanto” en su proyecto conjunto “Elektric Musik”. Peter Hook tampoco para, y forma, primero “Revenge” y mas tarde “Monaco”, junto a algunos de los músicos que solían acompañar a “New Order” en las giras. Por último Stephen Morris y, su ya esposa, Gillian Gilbert, los dos que quedaban de “New Order”, forman un grupo llamado irónicamente “The Other Two”.
Creo que va a ser la película del verano, ademas es una de las pocas (o la única) que no es secuela/adaptación/versión de algún tipo de material previo. Por no hablar de su reparto en el que, además, Nolan vuelve a recuperar a un clásico de los 80. Si en “Batman Begins” fue Rutger Hauer y en “El Caballero Oscuro” Eric Roberts, ahora le toca el turno a Tom Berenger.
Temas predilectos para cantar sobre ellos: el espacio y la vida extraterrestre, el apocalipsis, conspiraciones políticas, vida mas allá de la muerte… y alguna que otra canción de temática amorosa, que siempre cae. Repasemos algunas:
A finales de los 60, Ralf Hütter y Florian Schneider, dos jóvenes estudiantes en el conservatorio de Düsseldorf, pertenecientes a la generación nacida tras la Segunda Guerra Mundial, se empiezan a hacer según que preguntas. Aparte de porque les está cambiando la voz y les sale pelo donde antes no tenían, la principal cuestión es ¿Cual es la música folk propia de su región? En ese momento todo lo que se hace allí está absolutamente influenciado por la música anglosajona, y este par de chavalillos quieren saber si alguna vez hubo algo parecido a la música popular alemana en su zona. El problema es que Düsseldorf es una deprimente ciudad industrial, las canciones tirolesas o Wagner no sirven. Rascando, rascando (y sin usar internet, imaginaos) nuestros protagonistas descubren lo que os he contado anteriormente, y a partir de ahí.
Posteriormente se les unirían Wolfgan Flür y Karl Bartos, formando Kraftwerk y abriendo nuevos caminos musicales, técnicas y hasta instrumentos... de los que tienen la patente (teclados, sintetizadores, batería electrónica) No entraré a analizar pormenorizadamente su discografía; la influencia del expresionismo alemán es patente. Solo decir que sus letras se inspiran en temas relacionados con la tecnología y en como el ser humano interactúa con la misma. En sus canciones se habla, por ejemplo, de la relación entre personas a través de ordenadores… en los años 70. Como veis no solo innovaron musicalmente, también tuvieron su punto profético.
