jueves, 8 de julio de 2010

Muse ¿frikismo llenaestadios?


Después del concierto en Madrid de su gira The Resistance Tour Europe 2010, me quiero hacer eco de la temática, inquietudes y estética de este grupo, pues muchas de ellas estarían relacionadas con ciertos aspectos de lo que podríamos llamar “cultura friki”.

“Muse” se formaron en Teignmouth, un pueblo del condado de Devon, en el sudoeste de Inglaterra. Sus integrantes son Mathew Bellamy (para muchos el nuevo niño prodigio del pop-rock británico), Dominic Howard y Christopher Wolstenholme. Sus influencias musicales van desde “Rage Against The Machine” o “Queen”, hasta compositores clásicos como Rajmáninov, Liszt o Chopin. La personalidad de Bellamy (Compositor, cantante, pianista y guitarra principal) impregna cada acorde. Hijo de un músico y una médium, asistió en su infancia y juventud a hechos que marcaron su vida, y por ende, sus canciones: Las sesiones de ouija de su madre o la misteriosa muerte de uno de sus tíos, militar destinado en Belfast.

Temas predilectos para cantar sobre ellos: el espacio y la vida extraterrestre, el apocalipsis, conspiraciones políticas, vida mas allá de la muerte… y alguna que otra canción de temática amorosa, que siempre cae. Repasemos algunas:

Apocalipse Please: Como si de una película de Roland Emmerich se tratara, el mundo se acaba y Bellamy suplica la intervención de un milagro porque si no, la cosa está muy malita.

Assasin: Llamamiento a la revolución social y al exterminio (literalmente) de la clase política. Puede ser una buena idea.

Butterflies and Hurricanes: A punto de desatarse el caos, es el momento de cambiar el chip y luchar para sobrevivir en un mundo salvaje cual Mad Max. Atentos al interludio de piano.

Guiding Light: ¿La separación de la pareja o el mundo visto desde el mas allá? ¿Alguien dijo “Ghosh”?

Hyper Music: Lo mismo que lo anterior pero de mal rollo.

Megalomania: Robots con alma ansían vivir como humanos. Me suena de algo.

MK Ultra: El título se refiere a los supuestos experimentos que la CIA hizo en el campo de lo paranormal.

Space Dementia: La soledad del astronauta, acompañado de una inteligencia artificial… o de Dios.

Unnatural Selection: Los poderosos nos mienten . Así que, como decía aquella canción de Aviador Dro, la única solución es la venganza. Violenta por supuesto.

Mención especial para dos temas. The Exogenesis Symphony. Suite en tres partes, de influencias clásicas, que bebe de la ópera rock. Cuenta la historia de un planeta en sus últimos días y como sus habitantes deben iniciar un éxodo a través del espacio en busca de un nuevo hogar. Y Knights of Cydonia… El videoclip lo dice todo: spaghetti western, pistolas laser, kárate, hologramas, robots. Entre “BraveStar”, “Atolladero” y “La Muerte Tenía un Precio”.

jueves, 1 de julio de 2010

Somos los Roboces

BREVE INTRODUCCIÓN A KRAFTWERK

Que triste que cuando se hable de música electrónica en este país, automáticamente la primera imagen que acude a la mente de muchos es la de Chimo Bayo. Este señor no hacía música, hacía una serie de ruidos cachondos que servían como hilo conductor para empastillarse y beber, el constante repiqueteo machacón  que interactúa con los latidos del corazón, y provoca sed. Para eso están las discotecas.

Pero la música electrónica es otra cosa, aunque se pervierta y utilice para malignos planes. Generalizando, en la Alemania de los años 30 se empiezan a desarrollar importantes avances en el campo de la música sintética, creada a partir de impulsos eléctricos. Sin embargo, la llegada de Don Adolf H. al poder acaba con ello, y con mas cosas también. El resto es historia, como se suele decir.

A finales de los 60, Ralf Hütter y Florian Schneider, dos jóvenes estudiantes en el conservatorio de Düsseldorf, pertenecientes a la generación nacida tras la Segunda Guerra Mundial, se empiezan a hacer según que preguntas. Aparte de porque les está cambiando la voz y les sale pelo donde antes no tenían, la principal cuestión es ¿Cual es la música folk propia de su región? En ese momento todo lo que se hace allí está absolutamente influenciado por la música anglosajona, y este par de chavalillos quieren saber si alguna vez hubo algo parecido a la música popular alemana en su zona. El problema es que Düsseldorf es una deprimente ciudad industrial, las canciones tirolesas o Wagner no sirven. Rascando, rascando (y sin usar internet, imaginaos) nuestros protagonistas descubren lo que os he contado anteriormente, y a partir de ahí.

Posteriormente se les unirían Wolfgan Flür y Karl Bartos, formando Kraftwerk y abriendo nuevos caminos musicales, técnicas y hasta instrumentos... de los que tienen la patente (teclados, sintetizadores, batería electrónica) No entraré a analizar pormenorizadamente su discografía; la influencia del expresionismo alemán es patente. Solo decir que sus letras se inspiran en temas relacionados con la tecnología y en como el ser humano interactúa con la misma. En sus canciones se habla, por ejemplo, de la relación entre personas a través de ordenadores… en los años 70. Como veis no solo innovaron musicalmente, también tuvieron su punto profético.

Decir, para los desconocedores del grupo, que las primeras escuchas pueden resultar un tanto cansinas, pero no os desaniméis. Recomiendo empezar con “The Model”, su canción mas conocida, y seguir a partir de ahí. Discos imprescindibles de entrada: “Trans Europ- Express”, “The Man Machine”, “Computerworld” y “Electric Cafe”, tal vez su disco mas comercial y accesible, con temazos como “Der Telefon Anruf”, que trata sobre gente que vive pegada al teléfono. ¿Es posible tal cosa?

viernes, 18 de junio de 2010

Muse en concierto

Por ponerlas en algún sitio. Aquí tenéis unas fotos (hechas con el móvil, como no) del concierto en Madrid de Muse. Música potente y espectáculo de luces y colorines. Mereció la pena.

Teloneros en acción.








Con la noche empieza el espectáculo.








Momento OVNI. A la derecha del escenario.





jueves, 17 de junio de 2010

Las Aventuras de Buckaroo Banzai

EN LA OCTAVA DIMENSIÓN

¿Queríais cine friki? Pero friki de verdad. De ese realizado en USA en los 80, con una historia de fantasía y ciencia ficción, con un héroe carismático, acompañado por un grupo de colegas, que juntos luchan por salvar al mundo y a la chica. Un héroe, que además, tiene varios tipos de inquietudes en la vida. Efectos especiales, aventuras, alta tecnología, bichos raros, científicos locos, aliens, buenos, malos, reparto heterogéneo y fracaso en taquilla. No lo dudéis chicos, “Las aventuras de Buckaroo Banzai” es vuestra peli.

1984, glorioso año en Hollywood para el cine mas lisérgico (También es el año de la monumental “Dune” de David Lynch, entre otras…) Esta es la prueba. Puesta en marcha por un gran estudio, uno de sus productores también participó en la saga “Regreso al Futuro” un año mas tarde, luego entenderéis porque digo esto. Dirigida por un tal W.D. Richter y protagonizada por Peter Weller (Robocop), John Lithgow, Ellen Barkin, Jeff Goldblum y Christopher Lloyd (Doc en “Regreso al Futuro”)

No os voy a contar la historia, simplemente os transcribo lo que dicen los títulos iniciales, con esto os haréis una idea del desfase:

“Buckaroo Banzai, hijo de madre americana y padre japonés, inició su vida tal y como iba a vivirla… en varias direcciones a la vez. Brillante neurocirujano, no se sentía plenamente realizado dedicando su vida exclusivamente a la medicina. Recorrió el planeta estudiando artes marciales y física de partículas, y reunió en torno suyo a un grupo de amigos, los rockeros y científicos llamados “Los caballeros de Hong Kong”. Ahora, con su asombroso coche supersónico preparado para un intento de superar la barrera de las dimensiones, Buckaroo Banzai se enfrenta al mayor desafío de su carrera. Mientras tanto, una nave extraterrestre vigila los movimientos de Banzai y sus amigos”

¡¡Cágate lorito!!

Después de esta parrafada, ¿qué mas puedo decir yo? Tras esta introducción, Buckaroo se lanza con su coche contra una montaña, utilizando un dispositivo sospechosamente parecido al condensador de fluzo de… “Regreso al Futuro” y penetra en la 8ª dimensión. No la 5ª ni la 6ª, no no, la 8ª nada menos. De allí se trae un engendro que puede, ¡como no!, destruir el mundo.

Una raza de extraterrestres rastas, el presidente de los Estados Unidos desde la consulta de su quiropráctico, un insoportablemente simpático niño negro con escopetas, naves espaciales que parecen diseñadas por David Cronemberg, cualquier absurdez que se os ocurra la metemos, así debieron pensar sus guionistas. Los mismos que llegaron a escribir una secuela titulada : “Buckaroo Banzai contra la Liga Mundial del Crimen” que, curiosamente, si se realizó, pues este último guión fue el origen de “Golpe en la Pequeña China” de John Carpenter.

A continuación una recopilación de momentos surrealistas.

lunes, 14 de junio de 2010

Un nuevo éxito


Lo es el hecho de que seleccionen el corto para un festival. En este caso Elche. La segunda vez que participo, ya lo hice con "Días Perdidos". El pase será el día 20 de Julio. Ahí estaremos con toa la caló. Los Muertos y Los Sordos attack again.

martes, 8 de junio de 2010

Eróticos momentos


Si alguien se quejaba de la llegada del calor, ahora llego yo con el absurdo propósito de subir aún mas las temperaturas. Si , soy así de cachondo, que le vamos a hacer.

Lo primero, expresar mis excusas a las señoritas que tengan a bien seguirme en este blog, que también es el suyo, y a las que, se lo crean o no, tengo en un patíbulo… digo, en un altar (viene a ser lo mismo ¿no?… bueno yo que sé). Lo digo porque el post de hoy está especialmente pensado para los “muy machos”… si es que hay alguno por aquí. 

Señoritas de rompe y rasga han tomado al asalto vuestros navegadores. Internet Explorer, Firefox, Opera, Google Chrome, Safari… todos arden.

Aquí las tenéis, miradlas, contempladlas, lamed la pantalla de vuestros monitores… no os cortéis, ellas no lo hacen.

La sensualidad femenina sin prejuicios se posa ante vosotros y seguro que no tenéis ni el buen gusto de haceros unos estimulantes tocamientos a vosotros mismos. Pedid a un compañero de trabajo o a un familiar que os los hagan.

¿Ya?

Estupendo, ahora podéis pasar a la segunda fase. Deleitaos escuchando y viendo a la sin par Susana Estrada con su excitante voz aterciopelada. Exhibiéndose en un escenario de fantasía, acompañada de un increíble ballet multirracial de acompañamiento profesional, ejecutando una arriesgada coreografía no apta para operados de cadera. Con todo el lujo y esplendor que solo Valerio Lazarov (o en su defecto Jose Luis Moreno) es capaz de ofrecer. Esta es de esas que a vosotros os pone toros, que lo sé yo, cacho perros.

¡Sonido pregrabado!


Como último paso, culminad la faena como cada cual guste.







¿Satisfechos?

Yo desde luego no, sois unos promiscuos. Seguro que esta noche os corroerán los sentimientos de culpa y la mala conciencia.

Yo, en cambio, la mía la tengo muy tranquila.

domingo, 30 de mayo de 2010

Pánico en el Transiberiano

Sabido es mi interés por el mundo ferroviario. Por eso cuando los trenes y el cine se juntan no me puedo resistir. Así sucedió hace años cuando, en un programa de la filmoteca, anunciaron la proyección de “Pánico en el Transiberiano”. Si a eso añadimos que es una producción española de 1972, con Christopher Lee, Peter Cushing, Telly Savalas y Silvia Tortosa en el reparto, mi estado pasó a ser de auténtico júbilo.

A principios del siglo XX, el Profesor Alexander Saxton (Christopher Lee) halla en Siberia los restos congelados de un homínido prehistórico. En su regreso a Londres decide viajar en el legendario tren, donde se cruzará con su colega y rival el Doctor Wells (Peter Cushing), una pareja de condes rusos, un monje fanático, una bella espía y un peligroso policía ruso.

Empieza la fiesta.

Dentro del homínido se encuentra dormido y congelado un ente que, al chacachá del tren, despierta y procede a poseer el cuerpo de un infeliz que pasaba por allí. Se suceden una serie de asesinatos, investigaciones, conspiraciones políticas y diálogos míticos: “Puede que uno de ustedes dos sea el monstruo” inquiere el inspector Mirov a Lee y Cushing. “¿Nosotros? Imposible, somos ingleses”.

La segunda mitad de la película reserva su aparición a la estrella invitada: el Capitán Kazan, un cosaco bebedor, xenófobo, mujeriego, sarcástico y violento, interpretado por un grandísimo Telly Savalas, que se lo pasa pipa convirtiendo a su personaje en la estrella de la función. Pero nuestro ente favorito sigue allí. Por fin, gracias a un experimento sin igual, uno de los pasajeros descubre que la extraña criatura es, en realidad, un extraterrestre atrapado en la Tierra desde la época de los dinosaurios. La criatura trata de escapar, convirtiendo a los cosacos en un ejercito de zombies, a los que habrán de hacer frente nuestros dos héroes, de los que nos habíamos olvidado.

Se que contado así puede parecer un sindios, pero muy al contrario. Su director; Eugenio Martín, con un bagaje de spaghetti westerns de calidad y “La vida sigue Igual” (starring Julio Iglesias as Himself), imprime coherencia a este aparente desaguisado, logrando no solo un producto digno. “Pánico en el Transiberiano” emula las producciones de la Hammer, contando con sus dos actores mas carismáticos, y llega por momentos a superar a algunas de ellas. Tiene, además, una ambientación y unos efectos especiales que, aunque hoy obsoletos, son mas que correctos para la época. Y si, es la mejor película de la historia del fantaterror español. Por cierto, que el difunto Paul Naschy la odiaba. ¿Envidia? Algo de eso había.

viernes, 21 de mayo de 2010

Otras 4 series que también pudieron ser...

...PERO TAMPOCO.

Segunda parte del anterior post. En esta ocasión las series a tratar se encuentran, al menos por mi parte, en una nebulosa de mi cerebro. Las recuerdo, si, pero débilmente. Aún así, la sensación de disfrute y diversión que experimentaba con alguna de ellas, aún permanece.

Las desventuras del Sheriff Lobo (1979 – 1980) 38 Episodios

Comedia policíaca que fue un spin-off de “Billie Joe y su mono”, a su vez versión de la película de Clint Eastwood “Duro de Pelar” (la del orangután). Mezcla de parodia de serie policial y película de coches de Burt Reynolds. El Sheriff Lobo es un tipo corrupto e incompetente que, incomprensiblemente, acaba haciendo lo correcto sin proponérselo. Esas cosas pseudomoralistas de la tele. En 2002 fue incluida en el puesto 36 de los 50 peores programas de la historia de la televisión norteamericana.

Los cuentos del Mono de Oro (1982) 22 Episodios

Inspirándose en, la entonces reciente, “En busca del Arca Perdida”(1981), esta serie, ambientada en los años 30, recrea las aventuras de Jake Cutter, un piloto de hidroavión que junto a su mecánico y su perro tuerto viven una serie de aventuras en la polinesia francesa. Otros personajes que andaban por allí eran el carismático dueño del “Monkey Bar”, la cantante, en realidad espía americana , el espía alemán que se hace pasar por cura, y una banda de contrabandistas y samuráis liderada por una princesa. Las historias mezclaban búsqueda de tesoros, rescates clásicos y lucha contra los nazis.


Traedlos Vivos (1982) 18 Episodios

Las aventuras del cazador, Frank Buck que, en un ejercicio de ecologismo sin precedentes para la época en que se mueve, se dedica exclusivamente a capturar animales vivos. También ambientada en los años 30, en Singapur. Nuestro héroe, que reside en un hotel de lujo, se enfrenta a peligros tales como espías, cazadores furtivos y delincuentes de todo pelaje y condición, y algún que otro nazi. ¿Alguien dijo Indiana Jones? Protagonizada por Bruce Boxleitner (Tron). No dejéis de ver el video de los créditos, donde todos los personajes miran y sonríen a la cámara. Impagable.

Chocky (1984) 6 Episodios

Larga es ya, la tradición de las series británicas de ciencia ficción, en todas sus vertientes: “Doctor Who”, “Torchwood”, “Enano Rojo”, “Max Headroom” o “Guía del autostopista galáctico”. “Chocky” fue otro intento. Basada en la novela homónima de John Wyndham. El problema residía en que estaba orientada hacia el público infantil, pero resultaba, o demasiado densa, o demasiado extraña. La historia: Mathew es un (grimoso) niño de 6 años que entra en contacto con una criatura extraterrestre; una extraña luz que solo él puede ver. Todo esto provoca que la relación con sus padres y el mundo resulte… complicada. ¿Estaba acaso hablando sobre esquizofrenia infantil? Como digo, demasiado extraña.



sábado, 15 de mayo de 2010

4 Series que pudieron ser...

... PERO NO

No, no es “El Equipo A” otra vez. No es la enésima revisitación de “MacGiver”. “El coche fantástico” ya apesta. Ni siquiera se trata de comentar que graciosa era “El gran héroe americano”. En esta ocasión vamos a hablar de grandes series de acción de los 80 de efímero éxito… o fracaso, y que en su mayoría solo duraron una temporada. Nótese que las cuatro se rigen, mas o menos, por el mismo patrón en lo que a personajes se refiere: Prota, compañero relativamente gracioso, mentor y/o policía que les persigue, y la tía, casi siempre secretaria portapapeles en una oficina.

Automan (1983) 13 Episodios


La sombra de “Tron” es alargada. Así lo prueba esta serie sobre un policía experto que te cagas en informática, creador de un programa que lucha contra la delincuencia capaz de autogenerarse en el mundo real en forma de holograma (el tal automan) con la posibilidad de transformarse en coche o helicóptero o lo que sea menester. Rigor científico ante todo.” Automan” fue una fallida producción de Glenn A. Larson, creador de “El coche fantástico”, “Magnum”, la “Galactica” original, y productor de la nueva, remozada y absolutamente genial “Battlestar Galactica”, quien no la haya visto que deje de leer y se ponga a ello.

El trueno azul (1984) 11 Episodios


Basada en la película del año anterior dirigida por John Badham, protagonizada por el gran Roy Scheider y Malcolm McDovell de malo. Una de las mejores pelis de acción de los 80. La serie renuncia a los componentes mas, digamos, oscuros de su predecesora, y se centra en una acción mas chusca y un humor mucho mas correcto. Entre sus protagonistas Bubba Smith; Hightower en “Loca academia de Policía”, y Dana Carvey; compañero de Mike Myers en “El mundo de Wayne”.


Lobo del Aire. Airwolf. (1984 – 1986) 56 Episodios


Parece que 1984 fue el año de los helicópteros. Esta serie tuvo mas éxito, así lo prueban sus tres temporadas. Viene a ser lo mismo de antes. Un superhelicóptero, un piloto actuando al margen de los conductos oficiales, en busca de su hermano desaparecido en Vietnam, una organización secreta, misiones suicidas y peligrosas, y Ernest Borgnine, añorando los felices días de “Grupo Salvaje”. Quizás sea mas recordada por la música de los títulos de crédito, al menos yo la recordaba por eso.

El Halcón Callejero (1985) 13 Episodios


Probablemente mas exitosa en España que en su país de origen. Su protagonista Rex Smith, ¿es posible que alguien se llame así?, fue durante un tiempo chico de carpeta, rivalizando en belleza y prestancia con Rick Astley o Don Johnson. La serie era como el coche fantástico con una moto. Pero clavao. Policía bajo una nueva identidad que trabaja con una organización secreta (otra) desfaciendo entuertos con su amoto. ¡¡Valgame el payo!!

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viernes, 7 de mayo de 2010

Supersonic Man

VUELVE EL HOMBRE... SUPERSÓNICO, CLARO

En el año 1979 de nuestra era, tras el triunfo apabullante de dos películas; “Superman” y “La Guerra de las Galaxias”, en un pintoresco país del sur de Europa alguien decide, así, de buenas a primeras, fusionar ambos éxitos en un nuevo y rocambolesco producto, para goce y disfrute de niños y mayores around the world. De este modo nace la que estaba llamada a convertirse en la gran superproducción española del año. Esta es su historia. 

Decidido a petar las taquillas, el director y productor Juan Piquer Simón, acreditado en ocasiones como J P Simon (pronunciese Yei Pi Saimon), pone en marcha su nueva criatura, a rebufo del éxito internacional del Hombre de Acero. La película, con un presupuesto muy por encima de lo habitual en el cine español de entonces, inicia su rodaje, con localizaciones en Alicante, Madrid y Nueva York, empleando para ello técnicas novedosas en España en ese momento, como el “front projection”.

La aventura comienza.

Debido a que los hombres del planeta Tierra “empiezan a utilizar peligrosamente su inteligencia” (Mejor eso que no usarla, creo yo… ¿o es lo que tiene la inteligencia?) un indeterminado organismo oficial de la galaxia de vaya usté a saber donde, envía a Kronos, uno de sus mejores hombres (suponemos) como medida preventiva, que parte hacia la Tierra al ritmo de la mejor música disco del momento.

Una vez aquí adquiere forma de actor porno de los 70 para pasar desapercibido (esto es una apreciación personal), y habrá de enfrentarse al perverso Doctor Gluck, que pretende dominar el mundo o algo así. Para lograr sus objetivos ha secuestrado al típico científico mayor que ya debería estar jubilado y cobrando una pensión. Su joven hija parte en su busca y así se cruza con nuestro héroe, que deberá enfrentarse a una serie de esbirros (Quique Camoiras entre ellos), una pelea de bar, un cuadriculado robot invencible y unas cuantas maquetas. El resultado os lo podéis imaginar.

Se trata, en definitiva, de un intento loable de dotar al cine español de entidad propia como producto de entretenimiento, y la verdad es que lo consigue, porque, otra cosa no, pero divertida es un rato. Fue un éxito de taquilla en su momento y hasta llegó a generar una serie de comics.

Maravillosamente ridícula, escandalosamente pulp. Pocas películas he visto que superen su nivel de divertimento sin complejos. Recomendable su visionado después de una sesión de Michael Haneke. Por cierto, “La Cinta Blanca” peliculón… también.

Supersonic Man… I Wanna Be.

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